Según el Eurobarómetro de primavera de 2010, el 75 % de los europeos piensa que el reforzamiento de la coordinación de las políticas económicas y financieras entre los Estados miembros de la UE lucharía eficazmente contra la crisis económica.
El 72 % de los europeos apoya que la UE refuerce la supervisión de las actividades de los grupos financieros internacionales más importantes, lo que supone un aumento de cuatro puntos porcentuales desde el último Eurobarómetro de otoño de 2009.
Las principales inquietudes de los europeos en la crisis eran la situación económica actual (40 %; sin cambios en comparación con otoño de 2009), el desempleo (48 %; -3 puntos porcentuales) y el alza de los precios (20 %; +1). La crisis también influyó sobre cómo los ciudadanos perciben a la UE: el 40 % de los europeos asocia la UE con el euro (+3), el 45 %, con la libertad de viajar, estudiar y trabajar en cualquier parte de la UE (-1), y el 24 % con la paz (-4).
Los resultados del Eurobarómetro de primavera de 2010 destacaron las crecientes expectativas de los ciudadanos con respecto a la UE: un número creciente de europeos creen que, ni los Estados Unidos ni el G-20, sino la UE es la que se halla en mejores condiciones para actuar efectivamente contra la crisis (26 %, +4 con respecto al otoño de 2009).
«La clara mayoría a favor de reforzar la gobernanza económica europea muestra que la gente ve a la UE como una parte decisiva de la solución a la crisis» declaró Viviane Reding, Vicepresidenta de la Comisión Europea y también encargada de la cartera de Comunicación. «Nuestra encuesta de primavera, celebrada en el momento álgido de la crisis, refleja los tiempos difíciles y los retos que los europeos han afrontado durante los últimos meses. Desde entonces, la UE ha tomado medidas importantes y atrevidas para restaurar la confianza. Por ello, la cotización del euro ha vuelto a subir y vemos ahora el inicio del crecimiento en las principales economías de Europa. Es verdad que es demasiado pronto para cantar victoria. No obstante, ahora tenemos la oportunidad de configurar la gobernanza económica europea tal y como quieren los ciudadanos de la UE, de forma que Europa pueda contribuir a responder a sus inquietudes».
También hay una demanda cada vez mayor de reforzar la coordinación de las políticas económicas y financieras a nivel de la UE: el 75 % de los ciudadanos quiere más gobernanza económica europea (+2 en comparación con el otoño de 2009 y +4 en comparación con febrero de 2009). El apoyo a la gobernanza económica es más marcado en Eslovaquia (89 %), Bélgica (87 %) y Chipre (87 %). Se produjo un importante cambio a favor del reforzamiento de la gobernanza económica en varios países, en particular en Finlandia e Irlanda (+13 con respecto al otoño de 2009), Bélgica y Alemania (+7), Austria, Luxemburgo y Eslovaquia (+6), y los Países Bajos (+5).
Muchos europeos son conscientes de los importantes desafíos a los que todos los países de la UE se están enfrentando actualmente: el 74 % está de acuerdo con que el país necesita reformas para afrontar el futuro (+1 con respecto al otoño de 2009) y el 71 % está dispuesto a arrostrar reformas en beneficio de las generaciones futuras (sin cambios).
Los europeos no están seguros de cuál es la mejor manera de estimular la recuperación económica: el 74 % cree que urgen las medidas para reducir los déficits públicos nacionales y la deuda (85 % en Suecia, 84 % en Hungría, 83 % en Alemania, 82 % en Bélgica y Chipre, y el 80 % en la República Checa, Grecia y Eslovenia). Por otra parte, en la EU-27, el 46 % también apoya recurrir a déficits públicos para estimular la actividad económica (frente al 36 % que se opone y al 18 % que no sabe). En los 16 países de la zona del euro, el resultado es distinto: el 42 % está en contra de recurrir a déficits públicos mientras que el 41 % está a favor de ello.
La mayoría de los europeos confirma que la UE ha establecido las prioridades adecuadas en su estrategia de recuperación económica «Europa 2020»: el 92 % está de acuerdo con que es necesario modernizar los mercados laborales para aumentar el empleo y que ayudar a los pobres y a los excluidos socialmente debería ser una prioridad. El 90 % se muestra a favor de una economía que utilice menos recursos naturales y emita menos gases de efecto invernadero.
Al preguntárseles sobre las ventajas de pertenecer a la UE, el 49 % de los europeos dijo en mayo que la pertenencia de su país a la UE era «algo bueno» (-4 con respecto a otoño de 2009). El apoyo ciudadano a la pertenencia a la UE fue aún mayor que en 2001, cuando se situó en un 48 % tras la ralentización económica que siguió al estallido de la «burbuja de Internet».
La encuesta también reveló que, en mayo de 2010, la confianza en las instituciones de la UE permaneció alta con respecto a los gobiernos o los parlamentos nacionales (el 42 % frente al 29 % y el 31 %, respectivamente) aún cuando la confianza en la UE descendió en el momento álgido de la crisis (del 48 % al 42 % en otoño del 2009). La confianza fue más marcada en Estonia (68 %), Eslovaquia (65 %), Bulgaria y Dinamarca (61 %), mientras que se situó en su nivel más bajo en el Reino Unido (20 %).
A la vista de las conversaciones sobre la adhesión que el Consejo Europeo entabló con Islandia el 27 de julio de 2010, el Eurobarómetro de primavera también incluyó por primera vez entrevistas presenciales a 526 islandeses. Se les preguntó sobre sus actitudes generales hacia la UE. En mayo, el 35 % confiaba en la UE y el 29 % pensaba que Islandia se vería beneficiada de su pertenencia a la UE.
El Eurobarómetro de primavera de 2010 se realizó mediante entrevistas presenciales entre el 5 y el 28 de mayo de 2010, en el período álgido de la crisis europea de la deuda. Se entrevistó a un total de 26 641 personas en los 27 Estados miembros de la UE.
Para más información
Los (primeros) resultados del Eurobarómetro de primavera de 2010 pueden obtenerse en: