El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, compareció hoy ante el legislativo comunitario durante su primera sesión parlamentaria tras el verano, ofreciendo como primicia un discurso sobre el estado de la Unión, adelantando las prioridades de su programa estratégico de cara al 2011.
El responsable comunitario centró su intervención en la situación económica de la Unión Europea. Durao Barroso, analizando el presente panorama económico-financiero comunitario, anunció que la situación está mejor que el año anterior y que la recuperación económica se acelera.
"La perspectiva económica de la Unión Europea es hoy mejor que hace un año, en gran medida como resultado de nuestra determinación a la hora de actuar. La recuperación está acelerando su ritmo, aunque de manera desigual dentro de la Unión. El crecimiento de este año será mayor de lo que se había previsto inicialmente. La tasa de desempleo, si bien sigue siendo demasiado alta, ha dejado de crecer", declaró el alto comisario.
Puso de manifiesto la importancia de “unas finanzas públicas saneadas” que “constituyen el medio para conseguir un fin: el crecimiento del empleo. Nuestro objetivo es el crecimiento, el crecimiento sostenible, el crecimiento integrador. Esta es nuestra prioridad fundamental”.
El discurso profundamente penetrado por el mensaje esperanzador dirigido a cada uno de los europeos de “confiar en que la Unión Europea hará lo necesario para garantizar su futuro”, hizo asimismo hincapié en la necesidad de aunar esfuerzos para acelerar la reforma de cara a los próximos 12 meses.
“Ha llegado el momento de modernizar nuestra economía social de mercado para que pueda competir a nivel mundial y responder al desafío de la demografía. Ha llegado el momento de realizar las inversiones adecuadas de cara al futuro”. “Europa debe demostrar que es algo más que 27 soluciones nacionales diferentes. O nadamos juntos, o nos ahogamos por separado. Solo tendremos éxito si, cada vez que actuamos a nivel nacional, regional o local, lo hacemos con mentalidad europea”.
Para el próximo año, Barroso plantea cinco desafíos principales para la Unión:
• atender a la crisis económica y la gobernanza;
• restablecer el crecimiento del empleo acelerando el programa de reformas Europa 2020;
• construir un espacio de libertad, justicia y seguridad;
• iniciar negociaciones con vistas a un presupuesto moderno para la UE, y
• reforzar nuestra presencia en la escena mundial.
Tras reclamar una mayor presencia de la UE en la escena intencional, Barroso hizo alusión a la crisis de los gitanos en Francia: "En Europa no hay lugar para el racismo y la xenofobia. Hago un serio llamamiento a no despertar los fantasmas del pasado".
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